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Orígenes de la Familia Nissani (Nissensohn)-Rabinovich

300 Años de Historia

Fuentes

La información relativa al Rabí Isaac Ben Nissan, nacido en las postrimerías del siglo XVII, llegó a Isaac Ben Eliezer, nacido en las postrimerías del siglo XIX, directamente de Zvi Ben Eliezer, nieto del primero y abuelo y maestro del segundo. O sea, que casi 2 siglos de historia fueron transmitidos con una sola estación intermedia. Isaac Ben Eliezer transmitió a sus hijos, y yo Noah (Norberto) Ben Isaac escribo estas líneas basadas en mis recuerdos de las conversaciones con mi padre, complementados en consulta con mis hermanas Susana, Noemi y Myriam y mi hermano Ruben. El hecho de que la información pasó de Isaac a Isaac, de abuelo a nieto, con una sola estación intermedia, permite suponer que sufrió un mínimo de deformación.

La información respecto a los últimos 150 años, desde Eliezer Ben Zvi y hasta quien escribe estas líneas, tiene documentación numerosa, parte de la cual se obtuvo de libros, diarios, documentos y recuerdos de muchas personas que viven aun en nuestro entorno. Todos los descendientes de la familia Nissensohn-Rabinovich están invitados a agregar o completar datos para este fin.

El Arbol Genealógico

Respecto a Nissan, origen de la familia y del apellido, sabemos muy poco. Habría llegado a fines del siglo XVII a la aldea Meshbish (o Meshibosh), a orillas del rio Bug en Ucrania, donde residieron nuestros antepasados hasta fines del siglo XIX.

Mesbish es la aldea del Rabí Israel Baal Shem Tov (1700-1760), fundador del Jasidismo. Nissan y su hijo Rabí Isaac fueron sus contemporáneos, y en la Beit HaKeneset del Baal Shem Tov rezaron varias generaciones de nuestros antepasados, incluso mi padre Isaac Ben Eliezer en su infancia.

Su hijo, Rabí Isaac Ben Nissan aparece en la tradicion familiar, transmitida por su nieto Zvi Ben Eliezer a mi padre, su nieto, como una personalidad fuerte y liberal, que en concordancia con el espíritu del Baal Shem Tov, no distinguía entre letrado o ignorante, recto o delincuente. Estudioso y simple, tenia influencia y vinculo amistoso con todos los pobladores de la zona, judíos o cristianos, honrados o ladrones. La tradición familiar cuenta que para cruzar a salvo a través de los bosques de la zona había necesidad de acompañamiento armado o la compañía de Rabí Isaac, amigo de todos los habitantes de la zona incluyendo a los asaltantes.

Tuve oportunidad de estar presente en una conferencia del Rabí Shlomo Carlibach en la que contó una anécdota del Baal Shem Tov que me recordó la actitud liberal de mi padre y de Rabí Isaac, de acuerdo a como aparecía en sus cuentos. En pocas palabras la leyenda decía que en tiempos del Baal Shem Tov vivía en Meshbish uno de sus jasidim a quien llamaban "Iankele el ladrón". Después de la muerte del Baal Shem Tov fue Iankele el ladrón a su tumba a quejarse de aquel que dejó como heredero: "Este que dejaste al frente de tu kehila es bueno para los justos, pero quien dejaste para los ladrones?". En el intervalo me acerque a Rabí Carlibach y le dije: "Yo soy de los descendientes de Iankele el ladron". Me estrechó la mano y me contesto: "Es un gran honor".

Rabí Isaac colaboró con los empleados del gobierno encargados de levantar el primer censo de la población que se realizó en Rusia, en sus esfuerzos para convencer a los pobladores de la zona a suministrar los datos necesarios. En recompensa por su colaboración le ofreció el Zar Pedro el Grande un título de nobleza. Rabí Isaac lo rechazó pretextando que como sacerdote le estaba prohibido portar la espada exigida por el nuevo rango. Pero a su familia le dijo que lo rechazó porque el prefería la compañía de aquellos que se consideran iguales unos a los otros, en lugar de la de los nobles que hay entre ellos distintos rangos. De acuerdo a la tradición familiar Rabí Isaac escribió un libro sobre el Talmud que se extravió.

Respecto a Eliezer Ben Isaac no se conservó dato alguno, excepto su nombre que me lo suministró mi hermano Ruben.

Zvi (Hirsh o Enrique) Ben Eliezer era un estudioso que de acuerdo a la costumbre judía se levantaba a media noche para estudiar Tora. El tomo a su cargo la educación de su nieto Isaac (mi padre) cuando este se negó a continuar yendo al "Jeder" después de que el maestro lo trató sin la debida consideración y respeto. Zvi era físicamente fuerte, le gustaba tomar parte en competencias de lucha y se bañaba verano e invierno en las aguas del río Bug. Entre él y su nieto y alumno Isaac se estableció un vinculo sentimental muy fuerte. Luego de la emigración de la familia a la Argentina Isaac le pidió que se fotografíe y le mande su foto. A pesar de la prohibición religiosa a fotografiarse, Zvi accedió a su pedido y su foto, cuidada con amor por mi padre, está reproducida en las casas de las generaciones familiares que le han sucedido.

Eliezer Ben Zvi,mi abuelo, fue activo sionista antes de Herzl. Fue miembro de una delegación de judíos de Ucraina, que viajo a Paris en 1892, a los efectos de solicitar la ayuda del Barón Rothschild para establecerse en Israel. Rothschild, aparentemente ocupado con los problemas de las colonias ya existentes, no estaba dispuesto a ampliarlas. La delegación se encontró con representantes del gobierno argentino que les propusieron emigrar a la Argentina. Parte de los que se proponían emigrar a Israel, y entre ellos mi abuelo, aceptaron la propuesta, pero vieron en la Argentina solo una estación intermedia para su futura alya a Israel. En un principio Eliezer emigró a la Argentina llevando consigo solo a su hijo mayor León, y trajo al resto de la familia posteriormente. Tuvieron la suerte que por aquel entonces comenzó la colonización del Barón de Hirsh en la Argentina, y ellos se contaron entre los primeros pobladores de la Colonia Mauricio en la provincia de Buenos Aires.

Eliezer, estudioso que fue apodado el "Talmudista", se distinguió como dirigente de los colonos y su nombre aparece repetidamente, aunque a veces deformado, en el libro "Argentina, la tierra prometida" de Haim Avni, y en forma sobresaliente en la trilogía de Mordejay Alperson sobre la colonización judía en la Argentina. Él estuvo al frente, junto con su hijo Isaac, mi padre, de los colonos en la lucha contra la administración de la "Jewish" (Jewish Colonization Association) por el cumplimiento de la obligación, estipulada en los contratos, de inscribir la propiedad de las tierras a nombre de los colonos.

Cuando mi padre abandono la colonia y pasó a vivir en Buenos Aires, él le regaló el libro "Dor Dor Vdorshav" (Cada generación y sus interpretes) del Rabí Isaac Hirsh Weiss, fundador de una corriente liberal en el judaísmo. Este regalo, hoy en mi poder, confirma la fuerte influencia del judaísmo jasídico y liberal que pasó de Rabí Isaac a su nieto Zvi y de él a su hijo Eliezer y nieto Isaac. Este libro sirvió a la ampliación de la base cultural judía y liberal que mi padre Isaac recibió de su abuelo y de su padre, con quienes tuvo un vinculo especial.

Para ejemplificar el judaísmo liberal, que pasa como columna vertebral a lo largo de 300 anos de historia de la familia, traeré aquí dos citas de este libro. En el capítulo noveno "Comienzos de la Legislación y su Ampliación", al explicar el concepto: "Recibido por Moisés en el Sinaí", trae al caso el autor dos citas del Talmud de profundo sentido liberal:

"Todos traen del mismo pastor. Dijo Dios: Si escuchaste de un simple de Israel y te satisfizo, no será en tus ojos como escuchado de un simsino como escuchado de un grande, y no como escuchado de un grande sino como escuchado de un sabio, y no como escuchado de un sabio, sino como escuchado de un profeta, y no como escuchado de un profeta, sino como escuchado del pastor, y no hay pastor fuera de Moisés." O sea, Dios mismo establece el principio de libre expresión y pensamiento y niega el principio de autoridad. No hay diferencia entre lo dicho por un simple y lo dicho por Moisés, y vos sois el único juez.

"Mostró Dios a Moisés a Rabí Akiba enseñando a sus alumnos, y Moisés se desesperó al no entender lo que estaba hablando hasta que llegó a un punto de la Torá que los alumnos le preguntaron a Rabi Akiba de donde lo sacó, y él contestó que es ley recibida por Moisés en el Sinai. Y Moisés se tranquilizó”. O sea que no hay que otorgar demasiada importancia a las cosas atribuidas a una autoridad superior.

Mi padre, Isaac Ben Eliezer (1884-1963), llegó a la Argentina a los 10 años de edad con su madre y el resto de sus hermanos. Por su distinción en los estudios fue mandado por la "Jewish" a estudiar al Colegio Normal en Buenos Aires, y luego nombrado director del colegio de la Jewish en Colonia Mauricio en donde él fue alumno. A pesar de que su trabajo dependía de la administración de la Jewish, no vaciló en ponerse, junto con su padre, al frente de los colonos en la lucha justa contra ella, por conseguir la transferencia de la propiedad sobre la tierra, de acuerdo a lo estipulado en los contratos firmados. Convencido de que solo en los tribunales se podría dar termino al conflicto, convenció a un grupo de colonos a entregar el caso a un abogado. El poder fue dado al Dr. Paz, pero por naturaleza Isaac no confiaba sino en sí mismo y resolvió estudiar abogacía para hacerse cargo personalmente del juicio. En primera instancia la demanda fracasó, pero Isaac que entre tanto se había recibido de abogado convenció a un grupo de colonos a entregarle la apelación al Dr. Melo, en cuyo estudio él trabajaba. En esta segunda instancia que Isaac condujo personalmente se obtuvo la transferencia de los títulos de propiedad a los colonos.

Tenia un vínculo afectivo e ideológico y gran aprecio por su padre y su abuelo y maestro. Una foto de grandes dimensiones de este ultimo estaba siempre en un lugar de honor en su oficina, y se ocupo de pasar copia de ella a sus hijos. Cuando fue proclamado el Estado de Israel, anotó a su padre en el Libro de Oro del Keren Kayemet en homenaje a su actividad sionista pre-Herzeliana. En vista de la importancia histórica de la causa de dicha inscripción, le fue pedida y presentó prueba de la misma que quedó registrada en la trilogía de M. Alperson sobre la colonización judía en la Argentina. Organizó también una visita colectiva de descendientes de su padre a la tumba de este en Colonia Mauricio, con motivo de la proclamación del Estado.

Isaac se convirtió en un dirigente central en la colectividad judía de la Argentina, y participó en la fundación de la mayoría de sus instituciones, como la Organización Sionista Femenina Argentina (OSFA), filial de la WIZO, Juventud Cultural Sionista, el Hospital Israelita, el Asilo de Ancianos y Huérfanos, los clubes Hebraica y Macabi, etc. Él fue el garante por el alquiler de la casa en la que Macabi empezó su actuación. Pero en especial consagró su energía y tiempo al sionismo, siendo elegido presidente de la Federación Sionista Argentina en el comienzo de la década del 20. En 1930 renunció a la presidencia de la Federación en discordancia con la línea política de Jaim Weitzman y su falsa apreciación de la grave situación del judaísmo Europeo y se enroló en las filas del partido sionista revisionista, fundado en 1925 por Jabotinsky por las mismas razones que lo llevaron a él a renunciar. En el comienzo de la década del 40 fue elegido presidente de la filial Latino Americana de la Nueva Organización Sionista fundada por Jabotinsky en 1935, en un esfuerzo desesperado por salvar al Judaísmo Europeo a la luz de la total falta de acción y de comprensión de la gravedad de la situación por parte de Ben Gurion.

Isaac participó también activamente en la política Argentina en las filas del Partido Radical (Similar al Partido Democrático de los EE.UU.), y en la Masonería. Esta ultima constituyó una especie de Internacional Liberal que contó entre sus miembros a San Martín, Washington, Bolívar, Jabotinsky, Garibaldi, Churchill y casi todos los demás luchadores por la libertad. En la campaña electoral que llevó a Hipólito Yrigoyen a su primera presidencia, Isaac participó como su secretario político voluntario. Cuando murió el presidente de la Federación Sionista, que lo había precedido en el cargo, él solicitó y obtuvo de Yrigoyen que el gobierno participara en el sepelio de acuerdo al protocolo correspondiente a embajador del (futuro) Estado Judío, y el edecán del presidente participó en el sepelio. Pero el resultado de mas importancia histórica, fruto de su relación personal con Yrigoyen, fue el logro, a pesar de la fuerte oposición de la poderosa Iglesia Católica, del voto de la delegación argentina en la Liga de las Naciones a favor de la ratificación del mandato dado a Inglaterra, por la convención de San Remo, de crear en Palestina el Hogar Nacional del Pueblo Judío. A pedido del Ministro de Relaciones Exteriores, Isaac redactó por sí mismo las instrucciones pertinentes para la delegación argentina. Para apreciar la importancia de cada voto en la lucha por la ratificación del mandato, basta saber que Jabotinsky aceptó que, para facilitar ésta, se introduzca una cláusula sobre la posibilidad de separar en el futuro la Transjordania del área destinado al Hogar Nacional Judío.

El hecho de haber empezado su carrera profesional como abogado en uno de los juicios más grandes por aquel entonces en la Argentina - la transferencia de los títulos de propiedad sobre las tierras de la Jewish a los colonos, estableció la línea de su futura especialización profesional. Esta fue el Derecho Constitucional, o sea la defensa de sectores amplios de la sociedad, frente a las autoridades. Él representó a los bodegueros de Mendoza frente el gobierno provincial; a los concesionarios del Matadero Municipal frente a la Municipalidad de Buenos Aires y luego frente a Perón que anuló las concesiones a favor del hermano de Evita; a las usinas de pasteurización de leche de la ciudad de Buenos Aires, siendo él y su hijo Lázaro directores en una de ellas, frente a Perón, cuya política populista de control de precios, las puso al borde de la bancarrota.

Su fama de abogado que desconocía el miedo, trajo al propietario de una estancia en el oeste de la provincia de Buenos Aires, entre las estaciones Blaquier y Santa Eleadora, el que a pesar de haber ganado el juicio de desalojo contra un intruso no conseguía sacarlo del campo, a ofrecerle la mitad del mismo por hacer efectivo el desalojo. Mi padre realizó la operación personalmente y sin encontrar mayor oposición. De esta estancia, llamada "El Traful", donde la familia pasaba los meses del verano durante años, me quedaron los mejores recuerdos de la infancia.

Los padres de mi madre, Meir Natan Rabinovich (Fefer o Feferman) y Ite Isacson, llegaron solteros a la Argentina en el año 1889, antes del comienzo de la colonización del Baron Hirsh. Ambos eran oriundos de Ucraina, Ite de la zona de Kamenetz en Podolia. Meir Natan era huérfano y para poder emigrar a la Argentina tuvo que anotarse como hijo de una familia de apellido Rabinovich. Ellos fueron destinados a las tierras, en la Provincia de Santa Fé, de propiedad de un tal Palacios, posiblemente padre del senador Palacios y abuelo de uno de mis superiores Octavio Palacios, en la acción subversiva contra el gobierno del general Farrel. La falta de conocimientos agrícolas junto con las dificultades para cumplir las prescripciones de kashrut, tuvieron consecuencias trágicas y la mayoría de los chicos murieron en los primeros años de la colonización. Con el comienzo de la colonización del Baron Hirsh ellos pasaron a Colonia Clara en la prov. de Entre Ríos. De allí pasaron a Carlos Casares en la Pr. de Buenos Aires, en la proximidad de la Colonia Mauricio, donde abrieron un negocio de muebles y Meir Natan hizo trabajos de carpintería. Luego se trasladaron a la ciudad de Buenos Aires en donde la hija Sofia Raquel (mi madre) se encontraba siguiendo sus estudios secundarios. Se instalaron en una casa de la calle Pedro Goyena, donde años más tarde nacería yo. Esta vez abrieron una fabrica de camisas. Durante un cierto periodo, después de mi Bar Mitzva, fui todos los sábados a la mañana con mi abuelo a la Beit Kneset, y luego él me enseñaba Pirkei Abot. Ite fue durante muchos años la tesorera de una organización de caridad, "Gmile Jesed", que daba prestamos sin interés a los necesitados.

Mi madre, Sofia Raquel Rabinovich (1893-1965) nació en Colonia Clara (Entre Ríos). Estudió en Carlos Casares los primeros grados de la escuela primaria en un colegio del estado, y los grados superiores, que no había en la escuela del estado, en una escuela particular de una pareja de maestros de apellido Plaza. En vista de su capacidad, sus maestros convencieron a sus padres que la mandaran a Buenos Aires a proseguir sus estudios secundarios. En esa época eran muy pocas las mujeres que estudiaban mas allá de la escuela primaria, y a pesar de la política de escuelas separadas para varones y mujeres no había todavía bachillerato para mujeres en Bs.As. Ella comenzó sus estudios secundarios en un colegio para varones y los continuó como alumna del primer ciclo de alumnas del Liceo Nacional de Señoritas Nº 1, primer colegio de bachilleres que se abrió en Buenos Aires.

Por su distinción en matemática, su profesora la presionó para que siguiera estudios universitarios en la materia, que no los había en la Universidad de Buenos Aires. Ella prefirió continuar sus estudios en el profesorado de educación física, los que interrumpió con motivo de su casamiento.

Fue una de las fundadoras, y algunos dicen la fundadora, de la Organización Sionista Femenina Argentina OSFA, fue su presidenta por dos décadas y activó en ella a lo largo de toda su vida. A su fallecimiento, OSFA plantó en su homenaje un bosquecillo con su nombre grabado en una piedra, en el bosque de Ben Shemen en Israel. Su hijo Efraím Luz (Nissensohn) vino como voluntario a luchar en la guerra de la independencia de Israel con su bendición. Tres de sus hijos se trasladaron a Israel en donde ella tiene hoy numerosos nietos, biznietos y los primeros tataranietos.

Yo, Noah Nissani (Nissensohn) nací en Buenos Aires en 1922. A los 12 años, impedido de participar en los movimientos sionistas juveniles existentes entonces, todos ellos de orientación Marxista, extraña a mí y contraria a la orientación política liberal de mis padres, fundé la Asociación Sionista Juvenil Avuka (nombre propuesto por mi maestro de hebreo Titishnaider). Por lo visto mi iniciativa llenaba una sentida necesidad en la colectividad judía, y Avuka llegó rápidamente a contar con aproximadamente 200 asociados, y duró 6 años, hasta que sus miembros llegaron a los 18 años de edad. Yo fui su primer presidente y Jaime Doron (Derechinsky), con el tiempo presidente del Kupat Jolim, el miembro más joven de la comisión directiva. Cuando se fundó el Betar en Buenos Aires (1936(?)) me uní a sus filas.

En 1940, siendo alumno del quinto año del nacional, me incorporé a la organización anti-nazi Acción Argentina, en la que activaba mi compañero de estudios Alberto Calot. Con la subida al poder de la junta militar presidida por el General Farrel, la que prohibió toda actividad política, Acción Argentina se cerró oficialmente, pero parte de sus miembros continuamos actuando clandestinamente. En 1944 organicé, dentro del marco de mi actividad en Acción Argentina, una celula subversiva anti-nazi en la Facultad de Ingeniería. Ese mismo año fuí elegido presidente del Partido Sionista Revisionista (Unión Sionista Revisionista) Argentino. Fue también en ese año que interrumpí mis estudios universitarios de ingeniería, que estaban ya de hecho abandonados por mi actividad política, renuncié a mis cargos políticos, y pasé a administrar la Estancia Sofía Raquel en la precordillera Andina al sur de Mendoza. Estancia de enormes dimensiones, en una zona montañosa, desértica y desconectada totalmente de la civilización, que por sus características hubiera podido servir de base subversiva y refugio para los judíos en caso de necesidad.

En Abril de 1948 me casé y nacieron mis hijos Daniel Natan (1950) y Uri (1952). En 1953 abandoné con mi familia la estancia a los efectos de hacer alya a Israel y radicarme en el moshav Mebot Betar. Pero causas familiares me impidieron la realización de la alya. Mi hermano Efraim y yo abrimos una oficina de asesoramiento en riego por aspersión, publicamos en la Revista de la Sociedad Rural Argentina un estudio sobre riego por aspersión aprovechando la energía gravitacional en las zonas montañosas, y organizamos una sociedad para explotar este sistema de riego en un campo en la provincia de Catamarca. Mi hija Batia nació en 1962, en las postrimerías de nuestra estadía en Catamarca.

En 1963 hice alya con mi familia. Trabajé como profesor de matemática y física en Dimona, como vicedirector y profesor en Sde Boker, y como director-fundador del colegio secundario en Yerujam. Al mismo tiempo completé mis estudios haciendo el primer titulo en física, matemática y educación en la Universidad de Jerusalén (1967), el segundo título (1983) y el tercero con Summa cum Laude, en 1987 a los 64 años de edad, en la Universidad del Neguev, en la que trabajé como asistente y profesor. Durante mis estudios para los títulos segundo y tercero, publiqué artículos científicos, participé en congresos y dos de mis trabajos de investigación fueron premiados. Mi tutor fue Moshe Carmeli y entre mis examinadores estuvo Natan Rozen, socio de Einstein y Podolsky en el famoso artículo que lleva sus nombres. Después de recibido publiqué junto con Carmeli y Eljanan Leibowitz el libro "GRAVITATION:SL(2,C) Gauge Theory and Conservation Laws", y una serie de artículos, parte de ellos con E. Leibowitz demostrando la existencia de coordenadas inerciales en el espacio curvo, y una expresión tensorial para la energía gravitacional. Después del fallecimiento de mi socio en la investigación publiqué un articulo que resume nuestro trabajo: "Experimental Facts and Gravitational Energy in General Relativity" Int. Jour. of Theoretical Physics, Vol.31'No. .12, 1992.

Fiel a la tradición liberal que cruza a través de los 300 años de historia familiar, escribí una introducción al Liberalismo Clásico, publicado en Hebreo, Ingles y Castellano en Internet. La traducción al Castellano fue hecha por mi hermana Myriam.

 

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